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Preguntado en una entrevista por el origen de sus inventos revolucionarios y numerosas patentes, Xaver Lipp, fundador de la empresa Lipp GmbH, contestaba:

"Crecí en una hojalatería y desde crío he podido observar de cerca el trabajo con chapa y adentrarme en los secretos de este material. Toda mi vida la he dedicado a investigar y experimentar hasta dar con la solución correcta".

Hacer realidad las visiones

Xaver Lipp creció cerca de la frontera bávara, en la tranquila localidad de Stillau, donde su padre regentaba un pequeño taller de chapa allá por los años cincuenta. En 1958, Xaver se hizo cargo del negocio familiar y empezó a fabricar, con la ayuda de un solo empleado, tuberías de ventilación y de extracción.
Por aquél entonces, la enorme capacidad de observación de Xaver Lipp dio sus primeros frutos: el joven inventor se dio cuenta de que los extremos de los canalones de la cubierta de una casa tenían un punto débil que consideraba inadmisible. Esta constatación le llevó a desarrollar el "fondo de canalón" de Lipp, un invento revolucionario que patentó en 1960 y del que vendió más de 30 millones de unidades.

Conquistar nuevos horizontes

En el año 1962 la empresa patentó otro de sus exitosos inventos, los pies para depósitos de gasóleo, y en el año 1964 construyó en Tannhausen una nueva planta de producción para poder hacer frente a los innumerables pedidos. También las bandejas colectoras de gasoil —que están galvanizadas y duplican con ello la vida útil de las convencionales — fueron un éxito de ventas inmediato, con un volumen de producción mensual en el año 1968 de 10.000 unidades.

Por ese entonces, Xaver Lipp estaba estudiando la forma de unir dos planchas metálicas con la máxima estanqueidad posible, un problema que resolvió brillantemente en el año 1969 con la invención de la engatilladora longitudinal. La patente de esta máquina especial fue adquirida por la empresa alemana Reinhardt, que la emplea para la fabricación de aparatos de aire acondicionado.
Lipp aplicó la tecnología resultante de este invento, el sistema Lipp de doble engatillado, a la construcción de contenedores y silos, el área central de negocio de la empresa desde los años setenta.

Al mismo tiempo, Lipp trabajó intensamente no sólo para mejorar el producto final sino también para optimizar el concepto de diseño y los equipos de fabricación a fin de garantizar una calidad total de producto. Los primeros silos fabricados con esta maquinaria y con el sistema Lipp de doble engatillado datan de 1972, otro éxito rotundo de la empresa que en el año 1976 obligó a ampliar las salas de producción.

La participación en ferias internacionales permitió dar a conocer al mundo las genialidades de la empresa de Tannhausen y despertar ya por aquella época el interés de empresas chinas y de otros países asiáticos.

El concepto de fabricación de contenedores y silos de Lipp se ha centrado desde el principio en las características específicas del contenido y en la adecuación del material de fabricación a dichas características. La selección de los accesorios también se ha efectuado siempre con vistas a garantizar el éxito del resultado global.

Este interés fue en aumento hasta desembocar en el año 1990 en la constitución de la joint venture Lipp Anyang en China, otro gran hito de la empresa.

En 1992, Roland Lipp, hijo de Xaver Lipp, asumió la dirección general de la compañía, y en 1994 su hermana, Karin Lipp, se hizo cargo del área internacional de ventas.

Identificar oportunidades y marcar las pautas

Estas máximas empresariales han marcado la estrategia de Lipp desde que a principios de los años setenta empezara a detectar de forma temprana los problemas relacionados con el abastecimiento energético y a construir las primeras plantas de biogás. Estas plantas marcaron nuevas pautas en cuanto a calidad, rendimiento y rentabilidad y actualmente se encuentran operando en países de todo el mundo, entre otros Japón, donde en 2006 se firmó un contrato de colaboración con la empresa Kyushu Sanpai.

Xaver Lipp fue distinguido en el año 1982 con la medalla de plata Rudolf Diesel al mérito empresarial.

Crecer con el éxito

Con el material Verinox, Xaver Lipp revolucionó de nuevo la industria de contenedores, depósitos y silos. Este nuevo material resulta de la unión de una chapa de acero inoxidable y una chapa de acero galvanizado mediante una banda de unión, lo cual permite reducir notablemente el porcentaje de acero inoxidable empleado y, por consiguiente, los costes. Todo ello sin perder un ápice de calidad.
El desarrollo del material Verinox permitió optimizar de nuevo las excelentes prestaciones del sistema Lipp de doble engatillado y obtener en el año 2005 el premio Dr. Rudolf Eberle al producto más innovador y en el 2006 el premio a la innovación de la industria alemana del acero.

Lipp dispone actualmente de un competente equipo de trabajo altamente especializado, de una amplia red de distribución mundial y de la firme voluntad de ser y seguir siendo los mejores.